..Lo peor es que se trata de un dia como otro cualquiera. No es de estos dias en que, nada mas levantarte, sabes que no va a ir bien, que mejor harias quedandote en la cama, tapadito, calentito y a oscuras, sin enfrentarte al mundo por hoy. Es un dia cualquiera. Cierto, madrugas y cuesta, tienes clase y es un muermo integral, pasas el día, un día más. Pero de golpe, sin saber como ni cuando ni por que, todo se tuerce. El mundo se da la vuelta completamente. Se nubla, todo es gris o incluso negro. Las ganas de hacer cualquier cosa, desaparecen, incluso, las ganas de perder el tiempo tirado en el sofá.
Cuando el hastío, el aburrimiento y la desidia se han apoderado completamente de tí, entonces aparece prima tristeza, acompañada de malos pensamientos, de ruedas de obsesiones, de callejones sin salida. Tu cabeza comienza a repetir una y otra vez las mismas palabras. Todos tenemos problemas, es cierto, pero somos capaces de dejarlos a un lado para poder vivir, sino, sería imposible; estaríamos todo el tiempo pensando en ellos, y no disfrutariamos nada de lo que el dia nos ofrece. Pero hay veces en que los problemas, los miedos logran escapar y burlar nuestro esfuerzo de mantenerlos alejados. En esos dias, se fortalecen, se hacen amos y señores de nuestra mente, que no deja de repetirselos una y otra y otra vez...
Es de esas noches en las que no puedes dormir, por mucho que lo intentes. Das vueltas y más vueltas en la cama. Tienes calor, tienes frio. Te tapas, te destapas. Es de esas noches en que subes más y más la música, sin importarte que sea la una o las dos de la madrugada y sin hacer caso a los golpes de los vecinos en la pared. Intentas por todos los medios que la música acalle el círculo de pesimismo que te inunda. Cantas para intentar sustituir las palabras que en tu cabeza se repiten una y otra vez. Tus obsesiones, tus miedos, tus deseos truncados.
Piensas en lo que querrías estar haciendo y en con quién te gustaría estar. Te engañas pensando que si fuera así, todo se arreglaría. Pero sabes perfectamente que no es así. Es de esos días, de esas noches, en las que de nada sirve lo que hagan o quien lo haga. De nada sirve, porque debes enfrentarlo tú solo. Tu eres quien debe volver a poner bajo control todo aquello que te da miedo. Debes volver a encerrarlo bajo llave, a impedir que no te deje disfrutar de las cosas bellas que hay en tu vida. Hay dias que cuesta más, hay días que cuesta menos....pero al final, con la música muy muy alta y un poco de esfuerzo, a veces, funciona...